Patriotismo con techo
El drama de la vivienda no pregunta a quién votas, qué edad tienes ni en qué crees, aunque se ceba especialmente con los jóvenes y las familias con menos ingresos.
La acampada de Sol sigue en pie, y en otras ciudades se han sucedido manifestaciones, acampadas y asambleas con reivindicaciones bastante terrenales sobre alquileres, pisos turísticos, desahucios, vivienda pública y especulación. Maricarmen, por cierto, podrá volver a su casa gracias a un nuevo acuerdo de alquiler cuando reciba el alta hospitalaria.
Se puede estar de acuerdo o no con sus propuestas, pero al menos hay argumentos que discutir. Nadie necesita resucitar a un dictador para explicar por qué no llega a fin de mes. 🤨
Y mientras tanto, los de siempre han seguido intentando colarse en la foto. Anoche, varios grupos de ultraderecha trataron de acercarse a la acampada de Sol después de una concentración en la calle de Alcalá. La Policía les cerró el paso y hubo tres detenidos. Debe de ser muy desconcertante para estos ultras el encontrarse con una protesta en la que la gente se organiza, debate y expone sus quejas con argumentos, en lugar de buscar un enemigo más pobre al que echarle la culpa.
Al final, resulta que España necesita menos gente creyéndose superhéroes por ponerse la bandera a modo de capa mientras recurren a la violencia, y mucha más gente defendiendo los derechos de quienes la habitan, con capa o sin ella. 🦸♂️

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